miércoles, 6 de agosto de 2008

HIP-HOP CONTRA LA MUERTE DE LAS ABEJAS!

video

Misterio. Es la palabra que utilizan incluso los expertos a la hora de encarar la desaparición masiva de abejas. En EE UU han dado la voz de alarma recientemente, pero en España ya se conocía bien el problema y se estima que han desaparecido 9.000 millones de abejas. El cambio climático, los nuevos insecticidas y los teléfonos moviles son tres candidatos entre docenas a explicar el fenómeno que puede limitar drasticamente la polinizacion y amenazar a la humanidadOviedo, J. N.Las abejas desaparecen. Se diría que es un titulo sacado de un relato de ciencia ficcion, pero es asi. Y desde hace anos. El fenómeno se produce con fuerza ultima mente en EE UU y quizá de ahí su popularizacion. Pero en España es tan conocido como relativamente antiguo y difícil de atajar. A la hora de las hipótesis explicativas se barajan muchas, pero ninguna convincente.
En su día, Einstein dijo que «si desaparecieran las abejas, al hombre solo le quedaría cuatro años de vida: sin abejas no hay polinizacion, ni hierba, ni animales, ni hombres». Un pronostico que sonaba a maldición y que se esta empezando a cumplir.
Pero ?por que desaparecen abejas? Unos afirman que se debe a los insecticidas, a las nuevas modalidades de plaguicidas, que afectarian a unos animales tan laboriosos y sociales como sensibles a los cambios. También se considera como factor de incidencia negativa el transporte comercial de colmenas para polinizar diferentes territorios. Los transgenicos y la modificacion genética de las plantas para producir en mayor cantidad y calidad los alimentos tampoco se escapan de las sospechas. En Alemania especialmente se considera como causa mas que probable de la desaparición misteriosa de las abejas la creciente actividad de los teléfonos moviles y de las ondas electromagnéticas asociadas al funcionamiento de los celulares. Sobre todo se pone el acento en las antenas, ya que administran elevadas potencias que podrían interferir en el sistema natural de navegacion de las abejas, desorientandolas e impidiendo su regreso a las colmenas. Y es que una de las opiniones mas extendidas es que las abejas, por la causa que sea, se pierden, no saben volver y mueren agotadas.
En España el problema es bien conocido, aunque no muy popular. En Castellon ya han alertado de que en diez anos la provincia se va a quedar sin abejas. Al ritmo actual, cada ano desaparecen cerca de 150 millones de insectos de las colmenas establecidas en ese territorio. La opinión mas extendida allí es que el fenómeno es una consecuencia negativa mas del cambio climático. El experto Enric Simo destaca que «10.000 panales al ano se ven afectados por esta situación, conocida como síndrome del despoblamiento», de forma que si el censo es de 100.000 panales, en solo 10 anos podrían desaparecer en su totalidad en Castellon. Efectivamente, la provincia pierde cerca de 150 millones de abejas al ano, teniendo en cuenta que cada colmena debe tener, como mínimo, 15.000 insectos para estar en equilibrio.
Pero hay mas posibilidades. Una destacada es la barrosis, enfermedad que afecta a la apicultura a nivel mundial desde 1985 y sigue siendo un azote. También el agente patógeno conocido como «Nosema ceranae», que según investigadores de Castilla-La Mancha, comunidad muy afectada, «ha saltado de especie, de la asiática a la europea, y hasta que esta se acostumbre la esta diezmando».
En Espana se han despoblado 300.000 colmenas que tenian unos 9.000 millones de insectos. Francisco Puerta, especialista en apicultura de la Universidad de Cordoba, destaca que «ningun factor se basta por si solo para explicar la mortalidad, pero todos pueden contribuir. El origen del problema es sutil y cronico, no agudo».Por su parte, el biologo Antonio Gomez Pajuelo apunta el debilitamiento de las abejas debido a anos de sequias o heladas. «Los animales tienen que volar mucho para comer y beber, lo que les genera un especie de estres» que les acorta su vida. Las abejas se renuevan continuamente. En invierno, con poca actividad, pueden vivir hasta cuatro meses. En primavera, no mas de dos meses y medio, y en el otono, normalmente con mayor sequia, aumenta la mortalidad. «Una abeja vive unos 800 kilometros. En otono llega a recorrer hasta 20 kilometros diarios y perece a los 40 dias», explica el experto.